¡Aquí no hay quien viva! Factores de un pésimo clima laboral en las empresas


Cuántas veces has oído esta frase respecto a tu organización: "Estoy hasta los/las...". Sólo cambia la parte del cuerpo al que uno aluda. Esta expresión es el reflejo de un mal clima laboral, sobre todo cuando se repite todos los días. Hablemos de los factores que influyen en esta atmósfera emocional de una organización, que provocan esta reacción. Entre ellos encontramos variables que tienen que ver con la empresa, pero también con los trabajadores. Al final, el clima laboral es un proceso perceptivo, totalmente subjetivo, en el que unos estímulos, situaciones y demandas del entorno, son interpretados por los empleados. Si estos factores son valorados como negativos, y exigen en el trabajador un esfuerzo continuado para salvaguardar su competencia o sus beneficios, se pueden generar dos tipos de resultados

  • A corto plazo: irritabilidad, insatisfacción, moral baja, apatía, menor esfuerzo o atención... 
  • A largo plazo: menor desempeño global del trabajador, absentismo, rotación, sabotajes, burnout, accidentes, reducción de la calidad y de la cantidad de los productos, etc.

Para mejorar el clima laboral y llegar a conseguir una organización saludable debemos tener en cuenta los siguientes factores organizacionales:

A. Relativos al puesto: 

Tareas del trabajador. Por ejemplo, si tiene dificultades para realizarlas, o recibe órdenes, incluso incompatibles, de uno o varios supervisores.
Funciones poco claras, por lo que no se sabe muy bien lo que se espera de él/ella.
• No tener control, autonomía ni capacidad de tomar decisiones.
Aspectos ergonómicos: un puesto de trabajo con ruido, mala iluminación, baja temperatura, con poco espacio.
• La organización del trabajo: el empleo por turnos, o los picos de trabajo que exijan muchas horas extras.
• Y qué decir de las tareas monótonas, sin sentido.

B. Tecnologías: 

Equipos informáticos que fallan o van lentos.
Sistemas de gestión informática, CRMs o ERPs poco funcionales.
Sistemas de comunicación ineficaces.
Sistema de soporte lento e ineficaz.

C. Políticas de la empresa:

Inseguridad en el trabajo.
• Pocas posibilidades de crecer en la organización.
Centralización de las decisiones.
Jerarquías poco útiles.
Formalización y burocratización de cada proceso.

D. Sistema de recompensas:

• Existencia de retroalimentación del trabajo realizado.
Honorarios percibidos como bajos.
• Poca equidad en los honorarios.
Injusticias en los procesos de promociones internas.
Formación insuficiente.

E. Relaciones internas:

Liderazgo real de los responsables.
• Faltas de respeto de cualquier compañero, jefe, clientes, etc.
• Red de apoyo emocional en la empresa.

Algunas observaciones: 

1. Estos factores pueden tener una lectura en negativo o en positivo. Es decir, al evaluar una organización, si estos elementos son percibidos como recursos y aspectos positivos, la probabilidad de que nos encontremos con una organización saludable es mayor. Si son valorados como negativos, lo más seguro es que estemos ante una empresa son muchos problemas de rotación, absentismo, insatisfacción, bajo rendimiento y sabotajes.

2. La evaluación del clima laboral y de estos factores psicosociales no son un “todo o nada”, sino que habrá demandas y recursos, elementos negativos y positivos, con los que el empleado hará un balance. 

3. No nos olvidemos de los factores individuales de cada trabajador (personalidad, autoestima, inteligencia, red de apoyo personal, etc.). El cómo perciba estas demandas y recursos del entorno provocará unos resultados y consecuencias particulares. 

¿Qué otros factores consideras que son importantes? ¿Cómo se haría, entonces, una evaluación de clima laboral? ¿Cuáles son los resultados de tener una empresa saludable, con un buen clima laboral? En otro post responderé a esta pregunta.

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